LA LEYENDA DE SAN JORGE

Cuenta la leyenda que en siglo XII cuando Cáceres se llamaba aún Alqazires y su señor era un importante musulmán, los cristianos luchaban por devolver la ciudad al poder del soberano castellano, pero eran tiempos difíciles y llevar a cabo semejante empresa era peligroso e intrincado.

El señor de la ciudad tenía una hija de gran belleza y bondad por la que era conocida en todo el territorio musulmán que ocupaban en la península. Su padre intentó desposarla con apuestos y ricos pretendientes, sin embargo, ella argumentaba motivos religiosos para no contraer matrimonio. El verdadero motivo era que ya había entregado su corazón a un capitán cristiano, pero las religiones que ambos profesaban les obligaban a mantener su amor en secreto.

A medida que pasaba el tiempo la lucha se transformaba cruenta y feroz hasta el punto de separar a los amantes físicamente. La belleza de Alqazires se tornó triste y sus habitantes sólo pensaban en la guerra. Mientras, la bella joven recibió una llamada del capitán cristiano para encontrarse, significando este encuentro la traición a su padre y a la ciudad entera.

Cuando los cristianos tomaron Cáceres, la ciudad fue arrasada por completo. En aquel momento el señor musulmán descubrió que su propia hija le había traicionado hasta el punto de traicionar también a su pueblo. Cuando la hija acudió a rendir cuentas a su padre y le confesó que le había entregado las llaves de la ciudad al capitán cristiano conmocionó tanto al padre que éste le prometió el castigo más cruel.

El final de la muchacha es aún un secreto. Según cuenta la leyenda el padre conocía los secretos de la brujería, de los que hizo uso para convertirla en gallina y pagar así por su acción.

La festividad de San Jorge, patrón de Cáceres, evolucionó hasta la actualidad. La noche del 22 de abril se escenifica en la Plaza Mayor la lucha entre moros y cristianos y la quema del dragón que simboliza el fuego que arrasó la ciudad la noche del asalto cristiano. Además, en recuerdo de la joven transformada en gallina se esconden dos huevos de oro en la ciudad monumental, ambos dotados con premios para quien los encuentre.

Monasterio de la Virgen de la Montaña

Este monasterio se encuentra en la montaña de Cáceres. Desde él, puede observarse toda la ciudad, desde el campus universitario hasta el barrio de las trescientas. Además, se puede entrar en la iglesia, para ver las fotografías de la ciudad años atrás. También posee un restaurante, que es bastante popular en las noches de verano.

Plaza Mayor

Pilar esencial de la ciudad. Suelen celebrarse festivales, como el WOMAD (World of Music, Arts and Dance) que tiene una gran nivel de asistencia. Alrededor de esta plaza, además, se disponen muchos bares y discotecas bastante concurridas por los estudiantes.

Plaza de Santa María

En esta plaza se encuentra la Concatedral de Santa María, el Palacio de Carbajal, el Obispado de Cáceres y el Palacio de Ovando. Además, presenta la estatua de San Pedro de Alcántara. Como dato curioso, decir que la estatua tiene la cabeza de su creador en lugar del propio San Pedro. Se dice que si se le besan los pies, se tendrá buena suerta.

Plaza de San Jorge